Si se quiere salir de la trampa neoliberal, hay que dar por acabado el
tiempo de la confusión y de la resignación. Ya sabemos qué nos pasa.
Vamos a convertirlo en un nuevo sentido común. Y construir de una vez
una democracia que merezca ese nombre. El tiempo de las sonrisas y la
contemplación se lo han llevado los que dicen que hay que alargar la
jubilación hasta los 70 años, los concejales que afirman que se tiene
que terminar "eso de hacer deporte gratis", los ministros arrogantes que
entienden que la universidad sólo es para los que vengan estudiados de
familia, los que gritan que hemos vivido por encima de nuestras
posibilidades o los que salen de los juzgados sonriendo mientras
declaran que hicieron todo de manera estupenda aunque hayan vaciado las
cajas de ahorro. (VER)
Aristóteles definió a la demagogia como la “forma corrupta de la democracia” y al demagogo como el “adulador del pueblo”.
28 ago 2014
27 ago 2014
El régimen autocrático del Estado español
Edward
L. Bernays, sobrino de Sigmund Freud y uno de pioneros en el estudio de
la psicología de masas, escribió en su libro Propaganda (1.928), “La
manipulación deliberada e inteligente de los hábitos estructurados y de
las opiniones de las masas es un elemento importante en las sociedades
democráticas. Aquellos que manipulan este oculto mecanismo de la
sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder
dirigente de nuestro país. Somos gobernados, nuestras mentes están
amoldadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas, en gran
medida por hombres de los que nunca hemos oído hablar”. Asimismo,
fundamenta el sustento de todos los sistemas de gobierno en la
“manipulación de la opinión pública”, al afirmar que “ los Gobiernos, ya
sean monárquicos, constitucionales, democráticos o comunistas, dependen
de la aquiescencia de la opinión pública para llevar a buen puerto sus
esfuerzos y, de hecho, el Gobierno sólo es Gobierno en virtud de esa
aquiescencia pública”.
...
Sin
embargo, la crisis económica, la desafección política de la sociedad
española motivada por los sangrantes casos de corrupción de la élite
político-económica y el creciente descrédito de la institución
Monárquica han hecho revisar los esquemas idílicos de la Transición y la
vigencia de la Constitución del 78 en la que se sustenta el actual
status quo , por lo que se antoja inevitable un proceso de catarsis y
posterior metanoia colectiva que tendrá como efectos benéficos la
liberación de la parte indómita del individuo primigenio ( el lobo
estepario) que ha permanecido agazapado en un recodo del corazón, sedado
y oprimido por la tiranía del actual sistema dominante, neoliberal y
constrictor de las libertades democráticas. Así, tras un un parto
agónico en el que agonizará lo viejo sin que amanezca lo nuevo,
asistiremos al nacimiento del “Individuo Multidimensional” como
generador de un tsunami popular de denuncia del actual déficit
democrático, social y de valores e instaurador del caos constructivo que
terminará por diluir el opiáceo inhibidor de la conciencia crítica
(consumismo compulsivo), no siendo descartable la adopción de políticas
activas de desobediencia civil que podrían conducir a un nuevo Motín de Esquilache en el horizonte del 2018.
24 ago 2014
"Odio las mates"
"Odio las mates". Así se titula la serie de vídeos realizados por Paul Borons y publicados en su blog.
En estos vídeos, el autor mezcla las matemáticas más simples con un
humor inteligente y absurdo para explicarnos distintos aspectos de la
economía que para muchos pueden pasarnos desapercibidos. No tienen
desperdicio.
16 ago 2014
15 jul 2014
Crisis S.A.. El saqueo neoliberal
La mano invisible está metida en el bolsillo de los ciudadanos. El
capitalismo no se pregunta cómo evitar los ciclos, vive de ellos.
Siembra burbujas sin control porque al final se le permite cargar el
coste sobre la espalda del trabajador, gracias a la inestimable ayuda de
la clase política más mediocre y entregada al poder económico que ha
conocido el mundo contemporáneo.
Ya nadie se lanza desde las ventanas de
Wall Street ni se lanzará desde las torres de la Castellana. Han
ganado, y España es el ejemplo más claro de su victoria. Se llenaron los
bolsillos y, cuando no daba para más, hipotecaron nuestros impuestos
para recuperar el dinero apostado.
El único modo de lograr su propósito
era crear un pánico paralizador que les sirviera, además, para deshacer
en tiempo récord lo que se tardó décadas en conseguir: los derechos
laborales, la cobertura del Estado de bienestar, la redistribución de la
riqueza. Se lo quieren llevar todo y, para lograrlo, están relegando de
nuevo a la clase trabajadora a una única aspiración: sobrevivir. He aquí la crónica de nuestro hundimiento.
13 jul 2014
Estrategias de la mente: el autoengaño
Una persona accidentada se encuentra en la cama de un hospital, su
cabeza está envuelta en un aparatoso vendaje. Ha sufrido un fuerte golpe
en la cabeza y la lesión le ha afectado la región del cerebro que
controla los movimientos del brazo izquierdo.
El médico le solicita "por favor, levante su brazo izquierdo".
El paciente le dice que si, pero su brazo permanece donde está " ...lo tengo enredado en la sábana" dice.
El médico le asegura que no está enredado. En este punto el paciente puede llegar a contestar algo inverosímil como "bueno... quizás estoy un poco cansado, porque no tengo ganas de levantarlo en este momento". Las personas que atienden a accidentados saben lo incongruentes que pueden llegar a ser las respuestas de pacientes a los que se les solicita hacer algo que no pueden realizar.
La incapacidad de reconocer una imposibilidad es un trastorno llamado anosognosia y es parte de ese aspecto peculiar de la psicología humana: nuestra ilimitada capacidad de ilusión.
Ante la cruda e inequívoca realidad de que una parte del cuerpo está paralizado, una persona puede crear fácilmente un argumento alternativo con tal de no acreditar el problema. En realidad no está mintiendo, él mismo cree sinceramente en la validez de sus afirmaciones.
Está claro que los seres humanos estamos programados para "mantener la
ilusión", en tal sentido, el autoengaño es parte de esa estrategia, por
tanto, quizás lo mejor sea disfrutar de nuestras ilusiones mientras se
pueda y esperar que no nos causen demasiados problemas a lo largo del
camino.
¡Deje de engañarse! Descubra las razones por las que se miente a usted mismo
8 jul 2014
29 jun 2014
El experimento, “Los peligros de la obediencia“
El jefe de psicólogos que participaban en el experimento lo explica al final del documental:
Antes hubo la masa de fieles, la masa de trabajadores o la masa de soldados. Ahora también hay una masa formada por individuos televisualizados, porque han sido fabricados con el mismo molde, con la misma publicidad, con las mismas series, con los mismos concursos y los mismos programas. Y esa masa está controlada en su forma de pensar, en sus actitudes, en su comportamiento. Yo a eso lo llamo totalitarismo. Lo aceptamos porque no nos pegan ni nos meten en la cárcel. Así es.
Hasta Eichmann se enfermaba al visitar los campos de exterminio, pero durante casi todo el tiempo estaba sentado escribiendo órdenes. El hombre que, en el campo de concentración, echaba el Ciclón-B en las cámaras de gas podía justificar su conducta diciendo que se limitaba a cumplir órdenes superiores. Así, existe una fragmentación del acto humano total; nadie se enfrenta a las consecuencias de haber decidido ejecutar un acto infame. La persona que asume la responsabilidad se ha evaporado. Quizá sea éste el rasgo más común del mal socialmente organizado en la sociedad moderna.
Pero las implicaciones de nuestro estudio se aplican igualmente en situaciones menos extremas. Así, el conflicto entre conciencia y autoridad sólo en cierta medida es un problema filosófico o moral. Muchos sujetos del experimento comprendían, por lo menos en el plano teórico de los valores, que no debían seguir, pero no fueron capaces de traducir en actos su convicción. No se necesita una persona mala para servir en un mal sistema. La gente común se integra fácilmente en sistemas malévolos.
Antes hubo la masa de fieles, la masa de trabajadores o la masa de soldados. Ahora también hay una masa formada por individuos televisualizados, porque han sido fabricados con el mismo molde, con la misma publicidad, con las mismas series, con los mismos concursos y los mismos programas. Y esa masa está controlada en su forma de pensar, en sus actitudes, en su comportamiento. Yo a eso lo llamo totalitarismo. Lo aceptamos porque no nos pegan ni nos meten en la cárcel. Así es.
Hasta Eichmann se enfermaba al visitar los campos de exterminio, pero durante casi todo el tiempo estaba sentado escribiendo órdenes. El hombre que, en el campo de concentración, echaba el Ciclón-B en las cámaras de gas podía justificar su conducta diciendo que se limitaba a cumplir órdenes superiores. Así, existe una fragmentación del acto humano total; nadie se enfrenta a las consecuencias de haber decidido ejecutar un acto infame. La persona que asume la responsabilidad se ha evaporado. Quizá sea éste el rasgo más común del mal socialmente organizado en la sociedad moderna.
Pero las implicaciones de nuestro estudio se aplican igualmente en situaciones menos extremas. Así, el conflicto entre conciencia y autoridad sólo en cierta medida es un problema filosófico o moral. Muchos sujetos del experimento comprendían, por lo menos en el plano teórico de los valores, que no debían seguir, pero no fueron capaces de traducir en actos su convicción. No se necesita una persona mala para servir en un mal sistema. La gente común se integra fácilmente en sistemas malévolos.
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