15 jul 2014

Crisis S.A.. El saqueo neoliberal

La mano invisible está metida en el bolsillo de los ciudadanos. El capitalismo no se pregunta cómo evitar los ciclos, vive de ellos. Siembra burbujas sin control porque al final se le permite cargar el coste sobre la espalda del trabajador, gracias a la inestimable ayuda de la clase política más mediocre y entregada al poder económico que ha conocido el mundo contemporáneo. 

Ya nadie se lanza desde las ventanas de Wall Street ni se lanzará desde las torres de la Castellana. Han ganado, y España es el ejemplo más claro de su victoria. Se llenaron los bolsillos y, cuando no daba para más, hipotecaron nuestros impuestos para recuperar el dinero apostado. 

El único modo de lograr su propósito era crear un pánico paralizador que les sirviera, además, para deshacer en tiempo récord lo que se tardó décadas en conseguir: los derechos laborales, la cobertura del Estado de bienestar, la redistribución de la riqueza. Se lo quieren llevar todo y, para lograrlo, están relegando de nuevo a la clase trabajadora a una única aspiración: sobrevivir. He aquí la crónica de nuestro hundimiento.

13 jul 2014

Fuga de cerebros - Permanencia de estómagos agradecidos


Estrategias de la mente: el autoengaño

Una persona accidentada se encuentra en la cama de un hospital, su cabeza está envuelta en un aparatoso vendaje. Ha sufrido un fuerte golpe en la cabeza y la lesión le ha afectado la región del cerebro que controla los movimientos del brazo izquierdo.

El médico le solicita "por favor, levante su brazo izquierdo".
El paciente le dice que si, pero su brazo permanece donde está " ...lo tengo enredado en la sábana" dice.
El médico le asegura que no está enredado. En este punto el paciente puede llegar a contestar algo inverosímil como "bueno... quizás estoy un poco cansado, porque no tengo ganas de levantarlo en este momento". Las personas que atienden a accidentados saben lo incongruentes que pueden llegar a ser las respuestas de pacientes a los que se les solicita hacer algo que no pueden realizar. 

La incapacidad de reconocer una imposibilidad es un trastorno llamado anosognosia y es parte de ese aspecto peculiar de la psicología humana: nuestra ilimitada capacidad de ilusión.

Ante la cruda e inequívoca realidad de que una parte del cuerpo está paralizado, una persona puede crear fácilmente un argumento alternativo con tal de no acreditar el problema. En realidad no está mintiendo, él mismo cree sinceramente en la validez de sus afirmaciones.

Está claro que los seres humanos estamos programados para "mantener la ilusión", en tal sentido, el autoengaño es parte de esa estrategia, por tanto, quizás lo mejor sea disfrutar de nuestras ilusiones mientras se pueda y esperar que no nos causen demasiados problemas a lo largo del camino.   

¡Deje de engañarse! Descubra las razones por las que se miente a usted mismo