11 ago 2020

¿Es ético que un médico ejerza en la privada y en la pública?

En las páginas de la prestigiosa revista médica British Medical Journal (BMJ) puede leerse un durísimo comentario personal cuyo título no deja lugar a dudas: 



Los médicos no deberían tener permitido trabajar en la sanidad pública y en la privada al mismo tiempo.

“No importa lo alto que pusiera mis propios estándares morales y éticos. Al final, no podía escapar del hecho de que estaba envuelto en un negocio en el que la conducta de algunos era tan vendible que, a veces, rayaba lo criminal”. 

En estos términos tan fuertes se expresa en el BMJ John Dean, un cardiólogo que trabaja en la sanidad pública y que, antes, también lo hacía en la privada. No obstante, acabó dejando esta última, según él, por convicción moral. “Ahora me he convertido en un apóstata”, bromea.

Además de criticar, en general, a la sanidad privada, con afirmaciones como que “el negocio de la medicina y la práctica de la medicina son contradictorios” y que la “medicina privada alienta a los médicos a tomar decisiones basadas en el beneficio en lugar de en la necesidad”, Dean sostiene que la medicina privada tiene “efectos adversos” en el Sistema Nacional de Salud.

Uno de sus primeros argumentos es que, en la pública, tus compañeros de trabajo son eso, compañeros en los que te apoyas y a los que consultas las decisiones que tomas. Sin embargo, en el sector privado, “tus compañeros son tus competidores“, afirma.

“Cuanto mayores son las listas de espera en la sanidad pública, más trabajo para la sanidad privada. Esto es un incentivo para que aumenten las listas de espera en el sistema público. No estoy diciendo que todos los médicos hagan esto, sólo digo que existe este incentivo”, prosigue Dean en su crítica al sistema privado.

Otro de los puntos importantes que menciona el artículo es lo relativo a las pruebas diagnósticas: el autor sostiene que en los hospitales privados se realizan pruebas inncesarias a los pacientes, pruebas que en la sanidad pública no se harían porque no tienen justificación médica. Y todo, mantiene, por maximizar las ganancias. “Es difícil jusitificar que tienes dos formas de trabajo distintas: una para la medicina privada y otra para la pública”, dice Dean.

Volkswagen es una excepción, el capitalismo no es así

Se acumulan en los últimos años los casos de grandes empresas que hacen trampas buscando el máximo beneficio.

Tranquilos, el fraude de Volkswagen es una excepción, no es la norma. Que nadie corra a sospechar de la industria automovilística, ni de las empresas alemanas, ni de las multinacionales en general. Ni por supuesto del capitalismo globalizado versión 2.1. Es la excepción, no la norma.

La norma es que las empresas respetan la ley, no engañan, no defraudan. Y cuanto más grande la empresa, más respeto, menos engaño. La mayoría de multinacionales asume su “responsabilidad social corporativa”, y muestra su compromiso con la sociedad, el medio ambiente o la infancia mediante generosas donaciones y proyectos. La propia Volkswagen lo hace.

La norma es que el capitalismo respeta leyes y regulaciones, aunque poca falta hacen, ya que podría regularse solo, mediante la mano invisible del mercado. La norma es que la búsqueda del máximo beneficio a toda costa no necesariamente exige hacer trampas.

Yo mantengo intacta mi confianza en el sistema económico. Estoy seguro de que se pueden ganar 13.000 millones anuales de beneficio (los de Volkswagen el año pasado) sin romper nada, cumpliendo la ley, sin trampas. No creo que, como decía Balzac, detrás de toda gran fortuna hay un crimen.

13 jul 2020

Los límites morales del mercado


Un extraordinario ensayo que nos muestra cuál es el papel adecuado de los mercados en una sociedad.

¿Deberíamos pagar a los niños para que lean libros o saquen buenas notas? 
¿Deberíamos permitir que las empresas compren el derecho a contaminar el medio ambiente? 
¿Es ético pagar a gente para probar nuevos medicamentos peligrosos o para donar sus órganos? 
¿Y contratar mercenarios que luchen por nosotros? 
¿O vender la ciudadanía a los inmigrantes que quieran pagar?

En Lo que el dinero no puede comprar, Michael J. Sandel se plantea una de las mayores cuestiones éticas de nuestro tiempo: ¿hay algo malo en que todo esté a la venta? 

Si es así, ¿cómo podemos impedir que los valores del mercado alcancen esferas de la sociedad donde no deben estar? ¿Cuáles son los límites morales del mercado? 

En las últimas décadas, los valores del mercado han expulsado a las demás normas en casi todos los aspectos de la vida cotidiana - medicina, educación, gobierno, ley, arte, deporte, incluso la vida familiar y las relaciones personales. 

Sin darnos cuenta, dice Sandel, hemos pasado de tener una economía de mercado a ser una sociedad de mercado. ¿Es eso lo que queremos ser?

Si en su extraordinario libro Justicia Sandel demostró su maestría a la hora de explicar con claridad y vigor las duras cuestiones morales que afrontamos en el día a día, en este nuevo libro provoca una discusión esencial que en esta era dominada por el mercado necesitamos tener: cuál es el papel adecuado de los mercados en una sociedad democrática y cómo podemos proteger los bienes morales y cívicos que los mercados ignoran y que el dinero no puede comprar.


4 may 2020

Información vs Conocimiento



1- La información puede prescindir de la memoria y apoyarse en un soporte físico o externo; el conocimiento no, se interioriza y memoriza

2- La información es siempre superficie; el conocimiento es siempre profundidad

3- La información es fácil y directa; el conocimiento puede ser difícil e indirecto

4- Uno puede estar muy informado sin conocer de verdad nada; no se puede conocer de verdad nada sin estar informado

5- Cualquiera puede informarse; no todos se animan a conocer

6- En todas las sociedades y culturas hay siempre una gran información; pero no el mismo conocimiento

7- La información es caduca, el conocimiento no

11 abr 2020

«NUESTRA CULTURA LO HA CONVERTIDO TODO EN MERCANCÍA»

El sistema ya no funciona. La estructura debe basarse fundamentalmente en los valores: la libertad, la dignidad humana, la justicia… Son conceptos que han sido básicos para la cultura occidental y que hoy no se respetan. El problema es que los valores han sido sustituidos por el interés económico. Se hace lo que se considera rentable, lo que va a traer más dinero, no lo que se cree que se tiene que hacer. Eso es el fin de una cultura. Como sabe, en los 90 se publicó el artículo de Fukuyama, El fin de la historia, y todos le aplaudieron. 

Sin embargo, poco después se produjo el atentado del 11 de septiembre. Y unos años más tarde empezaba la crisis. De modo que la historia no ha terminado, no hemos llegado al estado más supremo posible, que se suponía que era el american way of life. Eso no ha ocurrido. El sistema no funciona porque nació hacia el año 1.500, hace cinco siglos, para resolver una situación distinta. En aquel momento la tierra estaba mucho menos poblada (había tierras vírgenes por descubrir), se introdujeron técnicas como la imprenta (que ayudó a que las ideas se difundieran por todas partes), se sustituyó el dominio de la teología por la ciencia y la razón. El sistema elaboró los medios económicos de acuerdo con la situación. 

Ahora han cambiado muchísimo las cosas, es un escenario totalmente distinto. La tierra está súperpoblada, en el siglo XX la población se ha triplicado mientras que los recursos que da la Tierra no se han triplicado. Ya en el siglo pasado los ecologistas empezaron advertir que la Tierra no restaura los bienes que extraemos de ella. Entonces lo que ocurre es que este desarrollo, que nos dicen que es sostenible, es absolutamente insostenible. Por eso, además de una crisis financiera, hay una crisis energética, alimentaria, climática… Porque se está procediendo en contra de la posibilidades. Ante una situación totalmente nueva se utilizan las soluciones del siglo XV.


Hay que afrontar la creación de un mundo nuevo y los muchachos del 15-M están ya en ese mundo nuevo, en un mundo diferente que no es el mundo del capitalismo. Es el mundo, probablemente, de la ciencia. Creo que después de esta barbarie actual de pérdida de valores va a venir una organización basada en la ciencia. Al final, lo grave no es que haya una clase dominante, sino los principios que inspiran a la clase dominante. Lo que inspira a un físico –el avance, los descubrimientos, el progreso- no es lo que inspira al banquero, que es el tanto por ciento de más. Creo que estamos en el umbral de un mundo distinto al que ya pertenecen esos chicos. No es posible que estos muchachos vean las cosas como sus padres.

10 abr 2020

Neolengua


Si no quieren decir capitalismo, dirán economía de mercado; si no quieren decir países pobres, dirán países en vías de desarrollo; las personas pobres serán personas de pocos recursos; al despido libre sin indemnización ni explicación lo van a llamar flexibilización del mercado laboral; a los trabajos de mierda, minijobs; al despido masivo, expediente de regulación de empleo; a la emigración forzada por las condiciones penosas de tu país, movilidad exterior; a la recesión lo llamarán crecimiento negativo; al rescate bancario, préstamo con condiciones muy favorables para sanear balances sin coste alguno para el contribuyente; bajar los sueldos pasará a ser moderación salarial. 

Hoy analizo la Neolengua política y cómo se emplea para modificar la forma de pensar de las personas. Antes de aullar con furia porcina sobre detalles técnicos de los vídeos, te invito a que leas el siguiente decálogo: http://fabiancbarrio.com/decalogo.html 

La única rebelión posible es la personal. Cuando lo acepta, ese desgraciado individuo, conocido con el nombre de hombre, arrojado muy a pesar suyo en este rincón del Universo, es capaz de sembrar al fin algunas rosas en las espinas de la vida.

15 feb 2020

La idiotización de la sociedad como estrategia de dominación

Para conseguirlo, el poder se vale del entretenimiento vacío, con el objetivo de abotagar nuestra sensibilidad social, y acostumbrarnos a ver la vulgaridad y la estupidez como las cosas más normales del mundo, incapacitándonos para poder alcanzar una conciencia crítica de la realidad.

En el entretenimiento vacío, el comportamiento zafio e irrespetuoso se considera valor positivo, como vemos constantemente en la televisión, en los programas basura llamados “del corazón”, y en las tertulias espectáculo en las que el griterío y la falta de respeto es la norma, siendo el fútbol espectáculo la forma más completa y eficaz que tiene el sistema establecido para aborregar a la sociedad.

En esta subcultura del entretenimiento vacío, lo que se promueve es un sistema basado en los valores del individualismo posesivo, en el que la solidaridad y el apoyo mutuo se consideran como algo ingenuo. En el entretenimiento vacío todo está pensado para que el individuo soporte estoicamente el sistema establecido sin rechistar. La historia no existe, el futuro no existe; sólo el presente y la satisfacción inmediata que procura el entretenimiento vacío. Por eso no es extraño que proliferen los libros de autoayuda, auténtica bazofia psicológica, o misticismo a lo Coelho, o infinitas variantes del clásico “cómo hacerse millonario sin esfuerzo”.

En última instancia, de lo que se trata en el entretenimiento vacío es de convencernos de que nada puede hacerse: de que el mundo es tal como es y es imposible cambiarlo, y que el capitalismo y el poder opresor del Estado son tan naturales y necesarios como la propia fuerza de gravedad. Por eso es corriente escuchar: “es algo muy triste, es cierto, pero siempre ha habido pobres oprimidos y ricos opresores y siempre los habrá. No hay nada que pueda hacerse”.

Si seguimos permitiendo que el entretenimiento vacío continúe modelando nuestras conciencias, y por lo tanto el mundo a su antojo, terminará destruyéndonos. Porque su objetivo no es otro que el de crear una sociedad de hombres y mujeres que abandonen los ideales y aspiraciones que les hacen rebeldes, para conformarse con la satisfacción de unas necesidades inducidas por los intereses de las élites dominantes. Así los seres humanos quedan despojados de toda personalidad, convertidos en animales vegetativos, siendo desactivada por completo la vieja idea de luchar contra la opresión, atomizados en un enjambre de egoístas desenfrenados, quedando las personas solas y desvinculadas entre ellas más que nunca, absortas en la exaltación de sí mismas. (Ver más >)

12 feb 2020

Noam Chomsky señala las tres grandes crisis a las que se enfrenta la sociedad actual

La humanidad enfrenta una crisis moral que representa amenazas más graves que las vividas en la Guerra Fría y a la sociedad parece no importarle, declaró este domingo el filósofo, lingüista y activista estadounidense Noam Chomsky.


Durante su presentación en el festival Ciudad de las Ideas, que se celebró este fin de semana en Puebla (México), el lingüista afirmó que la sociedad actual se enfrenta a tres grandes crisis, todas con un factor común: la crisis moral de deshumanización.

"Los tratados de libre comercio están diseñados por ejecutivos corporativos, inversores que buscan su propio interés, son convenios de intereses" enfatizó Chomsky. Además, acusó al gobierno de EEUU de imponer unas leyes que dificultan el desarrollo de tecnologías renovables.

7 feb 2020

No es solo el azúcar, cientos de industrias tratan de engañarnos: Por qué lo llaman ciencia cuando quieren decir marketing?

La industria azucarera pagó durante décadas a científicos y financió cientos de estudios para culpar a las grasas de las enfermedades cardíacas y exculpar al azúcar. Esta semana, se ha publicado un análisis de documentación de archivoque podría amargarle la existencia hasta al mismísimo Charlie y su fábrica de chocolate.


Pero no es, ni muchísimo menos, el único caso: la historia del estudio científico de la nutrición está llena de trampas, sobornos y medias verdades que han nutrido (o intentado nutrir) las recomendaciones de las autoridades de medio mundo comprometiendo su credibilidad hasta límites insospechados. Por el amor de Dios, si trataron de convencernos de que el mosto nos hacía mejores conductores, son capaces de cualquier cosa.
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En un mundo construido alrededor de la confianza, este tipo de prácticas amenazan con comprometer la salud de buena parte la sociedad. Cuando nodebilitan la credibilidad de las instituciones, promueven la desinformación y las pseudociencias entre la opinión pública.

Pero lo cierto es que la mayor parte de los científicos no participan de este tipo de prácticas. Y es que la industria ha tratado, insistentemente, de apropiarse del prestigio social de la ciencia y, por el camino, la han comprometido hasta llegar el punto en que, un consumidor medio, no sabe qué pensar. ¿Qué es bueno? ¿Qué es malo? ¿Cómo podemos estar seguros si hasta los expertos en los que confiamos nos engañan? ¿Qué podemos hacer?

No hay respuestas fáciles. Y en este mundo, menos aún. Pero la mejor estrategia a largo plazo es confiar en los consensos científicos. Porque, aunque vemos que pueden llegar a estar sesgados, son la mejor forma que disponemos para acercarnos, poco a poco, a la verdad.

3 feb 2020

Un laboratorio sustituyó a visitadoras médicas por bailarinas eróticas

La compañía farmacéutica estadounidense, Insys Therapeutics, ha sido acusada de "contratar bailarinas eróticas para sobornar a médicos solitarios y con exceso de trabajo". Esta acción formaba parte de "un plan de ventas" de su medicamento Subsys, según ha publicado FiercePharma.

La ex ejecutiva de ventas del laboratorio, Surise Lee, ha acusado a la compañía de utilizar a bailarinas eróticas, así como de usar su sexualidad como táctica de ventas. Lee ha sido condenado a un año y un día en una prisión federal. Por su parte y dentro de esta trama de sobornos del laboratorio, que se declaró en quiebra, el ex CEO, Michael Babich, también sentenciado a 30 meses de prisión.

Varios han sido los ejecutivos del laboratorio condenados por incentivar las ventas de su medicamento Subsys a través de una elaborada trama de sobornos, tal y como publica FiercePharma. "El plan incluía visitas a clubes de striptease, salidas gastronómicas y de entretenimiento a cambio de recetar Subsys".

Según publica Reuters, el fiscal de Estados Unidos en Boston ha pedido una condena de 15 años de prisión y 113 millones de euros para John Kapoor, fundador de Insys Therapeutics por su papel en el esquema de soborno y fraude "que contribuyó a la crisis de los opioides en EE UU".

De 1999 a 2017, unas 400.000 personas murieron por sobredosis de un opioide, incluyendo medicamentos recetados e ilícitos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE UU. (Ver más >)