Aristóteles definió a la demagogia como la “forma corrupta de la democracia” y al demagogo como el “adulador del pueblo”.
20 feb 2015
17 feb 2015
¿Son políticos o profesionales de la mentira?
En la época de la mentira, el sistema político se desmorona víctima de sus propios fraudes.
Aún no ha comenzado ninguna de las cinco campañas electorales que
padeceremos este año y numerosos políticos han batido ya varias veces
sus propios récords de imposturas, engaños, invenciones, calumnias…
mentiras puras y duras, vaya, con las que siguen creyendo que ganarán
votos de ciudadanos crédulos. Parecen ignorar que la misma tecnología
que hoy les permite multiplicar ese bombardeo de embustes, como el que
tantas veces usaron para embaucar a los votantes, es la que ahora
capacita hasta al más humilde de los electores para descubrir enseguida
la falsedad de esos tahúres.
Hasta ahora, el “y tú, más” tradicional en la política hispana había
bastado para distraer la atención de la opinión pública de la
podredumbre enquistada en el seno del mismo partido que acusa a los
demás de lo que en él anida. Un tradicional alarde en España del tercer
principio de la propaganda de Goebbels (el de la transposición): “Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos”.
7 feb 2015
30 ene 2015
23 ene 2015
17 ene 2015
Manipulación informativa e ignorancia. Rumbo a la distopía
La legitimidad de una democracia recae
sobre la capacidad de las personas para pensar por sí mismas y elaborar
criterios razonados a partir de la información que manejan, la cual se
pretende que sea una exposición fiel de los hechos; de lo contrario, las
decisiones avaladas por el pueblo han de ser erróneas por necesidad.
Con lo que había aprendido en materia de propaganda y desinformación, Lippmann,
demócrata convencido, concluyó que el gobierno del pueblo era una
imposibilidad: ni el ser humano, social y emocional por naturaleza,
alcanza a elaborar criterios propios racionales, ni la información que
maneja puede ser nunca fiel a los hechos.
La única salvación del sistema pasaba por que los “buenos” supieran manipular a las masas antes y mejor que los “malos”->.
31 dic 2014
PODEMOS
Desde hace tiempo que este blog estaba congelado.
Sinceramente, por desmotivación.
Veo
a mi alrededor personas que se quedan en paro. Veo a trabajadores que
ver reducidos sus sueldos por el hecho de que la directiva de sus
empresas considera que no ganan el suficiente dinero. Veo cómo los
políticos cambian las leyes para su propio beneficio y el de los suyos.
Veo cómo se produce una burbuja energética y tenemos que destinar una
importante parte de nuestros ingresos a pagar electricidad, gas y
gasolina. Veo cómo la basura política esquiva la justicia para pagar por
sus crímenes con el beneplácito de sus leyes. Veo cómo se ofrecen
sueldos miserables a trabajadores formados y cualificados, hasta a
personas trabajar gratis con la promesa de recibir un sueldo. Veo cómo
los bancos se apropian del dinero de los ciudadanos gracias a la
actuación de los políticos. Veo cómo la clase media se reduce y comienza
a ser clase baja, y cómo la clase baja se convierten en parias que
malviven de la beneficencia. Veo cómo se persigue al pobre autónomo por
arañar cuatro euros por facturar algo en B y el partido en el poder
gestionaba cantidades ingentes de dinero negro y nadie mueve ni un dedo.
En definitiva, veo cómo nuestro país se ha convertido en un régimen donde la injusticia se hace ley.
Ante nuestra indolencia y pasividad, y esta indolencia y pasividad nos hace cómplices, porque somos cómodos. Somos ganado.
Pero
quizá haya llegado la hora que este ganado tenga un buen ganadero, un
ganadero con el que sí que nos sintamos identificados, porque, por mucho
que me duela, no nos queda más remedio que tener que cambiar esto
usando las leyes de los políticos y jugar a su propio juego, con todos
los riesgos que esto conlleva, y apareció un nuevo protagonista en
escena, un partido que engloba esta frustración generalizada de los
ciudadanos por un sistema en el que impera la injusticia, en el que el
ciudadano es un recurso a explotar por una minoría hambrienta de poder, y
para la cual sólo somos números, somos una estadística.
Pero ha
cambiado algo, ha surgido un movimiento que se ha cristalizado en varios
partidos políticos, y entre ellos ha despuntado uno. Y los partidos
oligárquicos comienzan a ponerse nerviosos y a tener miedo. Pueden
perder sus privilegios, y eso les hace tener miedo.
He vuelto a tener ganas de cambiar las cosas.
Voto útil vs Voto en conciencia
¿Cuáles son los argumentos que hacen fuerte el ‘voto en conciencia’?
Es el voto democrático por excelencia: votar a lo que se considera
como mejor, y lo más justo para todos, no lo más conveniente para
algunos. El voto en conciencia a una minoría, aunque no consiguiese
ningún parlamentario, supone dar voz a una opción política y ética, de
la que tendrán que tomar nota los grandes partidos. Así ocurrió, por
ejemplo, con los ecologistas. NO gobiernan pero sus tesis son admitidas
por todos.
El voto en conciencia es un voto personal. Es mi voz. Esta
nunca se pierde porque ha sido testigo de lo que quiero. Votar en
conciencia regenera la democracia, impidiendo que los periodos
electorales sean periodos de venta de imágenes en vez de intercambio
constructivo de idea. Los partidos minoritarios son los únicos que
tienen la libertad real para presionar a los partidos mayoritarios, para
que tomen en cuenta los problemas reales y para que cumplan sus
promesas.
El voto de conciencia es el voto ético. Separar ética de la
política es hacer de la democracia un relativismo moral donde lo que
impera como bueno y verdadero es lo que impone la mayoría. Y votar a Por
Un Mundo Más Justo M+J, es un voto de conciencia , porque apela al
gran problema de la humanidad: el hambre y la pobreza. Y porque es un
voto que sabes a quién se da y para qué se da. Y porque con nuestro voto
damos voz a la mayoría del planeta, es decir, porque así seremos la voz
de los sin voz
Argumentos contra el argumento del ‘voto útil’ ->
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