17 may 2015

Estamos todos muertos: O de cómo el capitalismo nos ha vuelto zombis

¿Estamos muertos en vida?, como decía Philip K. Dick. ¿Estamos muertos y no lo sabemos? Así lo cree Hernández quien señala que los zombis triunfan en las pantallas porque también lo hacen en la política, la economía y la cultura. Es un extraña fascinación que huele a "identificación inconsciente" con la triste condición de muertos vivientes, de "seres disminuidos que necesitan tragar casquería mediática para sobrevivir, que no vivir".

"No hay más que mirar a la cara a la mayor parte de nuestros políticos, empresarios, obispos, líderes de opinión, tertulianos, científicos, intelectuales y famosos para darse cuenta: se nos muestran forrados de hormigón armado, blindados, sin espíritu, sin moral, vendedores de humo para infelices consumidores de humo. Y esto no es una queja, si no una evidencia que debemos asumir, aunque nos avergüence y nos entren una ganas inmensas de llorar", se lamenta Hernández.